Manu Jara 2017-06-21T12:43:18+00:00

Manu Jara

Manuel Jara nace en mayo del 66 en Nancy, Francia. Este pastelero de profesión y docente de vocación, cursa sus estudios en la Escuela Cepal y en la Ecole Nacionale Supérieur Yssingeaux . Tras formarse como repostero, comienza su andadura profesional en el país vecino, donde ostenta el cargo de Jefe de Pastelería en diversos restaurantes entre los que se encuentra Le Festival en Cannes, L’Amiral en St. Maxime o el afamado Jean François Issautier con 2 Estrellas Michelin y 3 distintivos Toque rouge.

Tras aterrizar en España, se afinca en Madrid donde se hace cargo de la parte dulce del restaurante Lúculo, que por aquel entonces ostentaba una estrella Michelin. Meses más tarde y por un periodo de cinco años, pasa a ser Jefe de Pastelería del restaurante madrileño Zalacaín, poseedor de 3 estrellas Michelin y 5 tenedores.

En el año 2000 llega a la capital hispalense para hacerse cargo de la Jefatura de producción en la Taberna del Alabardero y como formador de la Escuela de Hostelería de Sevilla. Ha sido también profesor y formador en la Escuela de Hostelería Gambrinus de la misma ciudad.

Actualmente, además de haber escrito un libro, ser colaborador de revistas especializadas y programas de TV gastronómicos, es consulting externo de pastelería, confitería, heladería y chocolatería nacional e internacional (EEUU y Japón). En lo que respecta a la parte docente, sigue ejerciendo como técnico y coordinador de cursos y seminarios.

En la actualidad, su empresa Masquepostres, situada en Sanlúcar la Mayor, es un taller de alta repostería que provee a afamados negocios de restauración, gastrobares, hoteles e importantes eventos en la capital hispalense. Además cuenta con tres tiendas donde todos los sevillanos pueden deleitarse con sus creaciones.

Nada de esto sería posible sin la ilusión, el esfuerzo, el trabajo y la calidad humana y profesional del maravilloso equipo que trabaja día a día junto a Manuel Jara en el taller de Sanlúcar en Sevilla.

“Cuando la creatividad se convierte en forma y la forma en sabor, el resultado sólo puede ser uno: la excelencia.”   Manu Jara.